No estoy mejor para ir comprar, pero me planto delante del espejo abrigada hasta las cejas y preparo mi mejor sonrisa. Ahora ni siquiera estoy cómoda aquí. Mi habitación huele demasiado a recuerdos, a todas nuestras fotos sobre mis estanterías y esos peluches de la feria, yo me quedé con el suyo aunque está quemado y ni siquiera parece ya lo que era cuando lo conseguimos. Quiero tirarlo pero no puedo. Quería recuperar mi habitación porque ya no es solo mía, pero ya da igual. Quería recuperar mi