CECE
Lo he echado de menos. Para todo y eso que han sido solo unos pocos días.
Me empuja sobre él y mis hormonas toman el control. Es tan guay tener un espacio tan íntimo como este... Él gruñe y yo me froto con más ansias. Su camiseta me descubre los muslos y se enreda mi tanga de hilo entre los dedos animándome a seguir. Lo necesito y por lo que estoy sintiendo contra mi entrepierna, él también.
—¿Tanto me has echado de menos? —se burla.
—Por lo que noto, estamos igual.
Levanta las caderas a