Punto de vista de Mariana
Las palabras me golpearon más fuerte de lo que deberían. Me enderecé, dejando caer las manos a mis costados.
"No te necesitaba", dije.
Eso captó su atención. Levantó la vista. Finalmente, sus ojos se encontraron con los míos, oscuros e indescifrables.
"¿No?", preguntó.
"No".
Dejó el arma lentamente, con movimientos deliberados. Se giró para mirarme de frente, recostándose contra el mostrador, con los brazos cruzados sobre el pecho.
"¿Crees que esto termina porque salis