Michael
—¿Con quién hablabas hace un momento, Michael? —preguntó el tío Enzo, cerrando la puerta del estudio detrás de él con un golpe suave.
Bajé el teléfono al escritorio, obligándome a mantener una postura completamente relajada.
—Solo estaba confirmando los códigos de inventario con el jefe del muelle, tío. Los números de los envíos de las rutas del norte estaban ligeramente desfasados.
Enzo se acercó al escritorio, escrutando mi rostro con una mirada experta y calculadora. Era uno de los