Punto de vista de Mariana
Exhalé lentamente, expulsando el aire de mis pulmones. —Entonces, movámonos también. No esperemos. No les demos más tiempo para acortar la distancia.
Dimitri sostuvo mi mirada. —Todavía no.
Fruncí el ceño. —No tenemos tiempo para esperar. Cada hora que pasamos aquí, se acercan más a encontrarnos. Cada hora que planeamos, presionan con más fuerza.
—No tenemos suficiente control para movernos a ciegas —dijo.
—Nunca lo tendremos. Nunca habrá un momento perfecto. Nunca hab