El resplandor del portal los envolvía en un silencio tan profundo que parecía que el universo mismo los observaba. Afrodita y Ethan sentían cómo sus corazones latían al unísono, marcando el único ritmo en un espacio donde el tiempo y la realidad se difuminaban. Al cruzar el umbral, el mundo conocido desapareció detrás de ellos.
La luz se desvaneció, revelando un vasto paisaje que parecía existir en el borde de la creación. Un cielo fracturado se extendía sobre ellos, con constelaciones que bril