Por Charlotte
Una vez más, pensé que necesitaba mi propio espacio.
Todo era incómodo con mi madre, aunque ella no estaba enterada de mis sentimientos y estoy segura que no había maldad en sus palabras, nunca las hubo, por eso dolía aún más.
Estando en la casa de mis padres, mi madre se creía con derecho a decirme que hacer, a quién llamar y en qué momento hacerlo.
Tal vez no era tan así, pero ella no terminaba de entender que yo necesitaba espacio, que ya era adulta, que durante años viví sola