Capítulo 23
Mi corazón comenzó a latir con fuerza.
Hice cuentas en silencio. Ese bebé solo podía ser de Luciano.
Daniel comenzó a reír emocionado.
—Lo sabía. Sabía que aquella noche dio resultado, aunque no fuera la más romántica de nuestras vidas y se que te tome a la fuerza. Al final vas a darme el hijo que siempre soñé. Te prometo que voy a sacarte de este lugar y empezaremos de nuevo como una familia. —Me abrazó con fuerza, convencido de que ese niño era suyo.
Esperé a que el médico saliera