Patrick tomó con suavidad las manos frías de Amber, observando con inquietud cómo sus delicados dedos habían adquirido un tono violeta debido al frío y la fiebre.
El pánico se intensificó en su interior, pero trató de mantenerse calmado. Las sostuvo entre sus propias manos, frotándolas con desesperación para devolverles el calor que parecían haber perdido.
Mientras la miraba, tan tierna y vulnerable, una mezcla de sentimientos contradictorios lo inundó. La necesidad de protegerla, de tenerla e