— ¡Laura! — gritan mi nombre.
Me giro y dando pequeños trotes Liam se va acercando, y como si fuera una película de amor, sus movimientos se van haciendo cada vez más lentos. Al tener su cabello un poco largo se movía con cada trote, su sonrisa digna de un comercial de colgate penetra justo mi ser y ni hablemos de las rosas rojas que carga en sus manos. Mi corazón comienza a latir con fuerza, antes latía con un poco de miedo, ahora es Liam el responsable de mi agitación.
— Hola. — mi voz sale