— ¡Me duele! — Giro Lena, llevando sus manos al vientre, para luego sentir como su cama se iba mojando. — ¡No, no, no, no es el momento!
Elizabeth miró el panorama con un poco de satisfacción al ver como Lena, se retorcia de dolor, sin embargo ya debia poner manos a la obra para traer a esa niña al mundo.
— Vas a tener que pujar Lena.
— ¡No! — Exclamó la chica tratando de controlar su respiración.
Elizabeth se puso entre sus piernas y levantó el vestido de Lena, justamente en su entrada, p