Killian había regresado a la oficina, pero se encontraba de muy mal humor. Por el hecho de que se sentía frustrado, también un poco enojado consigo mismo. Ya que él no entendía lo que había sucedido en el restaurante, se acarició la el puente de la nariz, un gesto que hacía cuando estaba pensando de más. Sin embargo, no podía sacar de su cabeza la imagen de Olivia con aquel hombre. Apretó los dientes con tanta fuerza, al igual que sus puños, y le dio un golpe al escritorio.
Como siempre, su as