—No tengo idea de a que se refieren —el hombre que acompañaba a Olivia expresó tomando la mano de Killian—, pero mi nombre Jerome Banks.
Casi de manera imperceptible, Killian agitó la cabeza, puesto que el nombre le parecía conocido.
—Pensé que tenías un reservado aquí —dijo Olivia mirando a los lados.
—Es cierto, pero comer solo es muy aburrido —replicó él y mirando al hombre que estaba al lado de su hermanastra, agregó: —¿No piensa usted lo mismo, Banks?
—Estoy de acuerdo, pero solo porque