Olivia iba en taxi de camino a la oficina, miraba por la ventana las calles de la ciudad. Pero lo cierto era que todavía estaba un tanto aturdida por la escena que le hizo Killian en el restaurante.
«¿Qué le pasa a ese hombre por la cabeza?», se preguntó.
En aquel momento agradeció el tráfico de la ciudad, porque su mente estaba hecha un lío. Ya que imágenes fragmentadas desde que Killian se acercó a su mesa se repetían una y una y otra vez. Sus ojos claros eran más fríos, la tensión en su cuer