Capitulo 34
Las manos de Laura reposaban sobre su regazo con los dedos entrelazados y su cabeza estaba inclinada. Seguía en el hospital, sentada sobre la cama, vistiendo una bata insípida mientras que Alicia, sentada en una silla frente a ella, esperaba una respuesta, quería saber cuál fue la razón que la impulsó a atentar contra su vida, pero Laura enmudeció, apretaba sus labios para reprimir su voz. Si pensar en la herida era doloroso no podía ni imaginar cómo sería confesarlo. Ya había pasado por mucho d
¡Últimos capitulos!
| Me gusta