Christopher se encontraba en libertad bajo fianza sin embargo, por recomendación de su abogado, era mejor que permaneciera en su casa, a lo que hizo caso omiso. En cuanto el cielo se oscureció, Christopher se subió en la Yamaha asegurándose de que su rostro no fuera reconocido bajo un casco que complementaba una chaqueta de color azabache, jeans y guantes a juego; y condujo al límite de velocidad procurando no llamar la atención de ningún oficial hasta llegar al taller de Chema. Encontró al men