Capitulo 16
Luego de un largo rato llorando, tumbada en su cama, Laura sintió que sus lágrimas ya se habían secado. Su celular reproducía incesantemente las canciones más nostálgicas de Ed Sheran quien se había convertido en su único acompañante durante esta rigurosa etapa de su vida. Sacó dos pastillas que Alex había dejado afuera de su casa y las introdujo en su boca para que se disolvieran con su saliva. Su efecto era menos impetuoso que los opioides, pero funcionarían lo necesario. Encontrar la rosa y l