Lucas se quedó paralizado.
—¿Irse? ¿Irse a dónde?
El profesor contestó con toda calma:
—La seleccionaron para un proyecto aeroespacial de máxima confidencialidad. Salió esta misma mañana.
Lucas sintió que el piso se le movía.
¿Así que Mariana, con tal de evitar la boda, había preferido lanzarse de lleno a una misión?
La rabia le subió hasta la garganta.
¡Esa mujer se estaba volviendo insoportable!
—¿Y cuándo regresa? —soltó con dureza.
El profesor lo miró aún más sorprendido; al fin y al cabo, sabía que él era su prometido.
—¿No lo sabías? Es un proyecto clasificado, nivel uno. No tiene fecha de retorno. Con suerte... en unos diez años.
¿Diez años?
***
Mientras tanto, en la Base Aeroespacial del Noroeste.
Un helicóptero militar aterrizó y Mariana descendió con paso seguro.
Una joven investigadora se acercó a recibirla.
—Hola, soy Melina. A partir de ahora seré tu guía aquí dentro.
La condujo por los pasillos, mostró el comedor, los dormitorios, las áreas comunes. Al final, la miró con