Lucas se quedó helado. Mariana lo miraba de frente y, palabra por palabra, le lanzó:
—Lucas, dime algo. Si hubieras pasado toda una vida soportando traiciones durante más de veinte años, si hubieras esperado con paciencia solo para terminar muriendo por el egoísmo de esa persona... y después tuvieras la oportunidad de empezar de nuevo, ¿le darías otra oportunidad? ¿Volverías a gastar un solo minuto en alguien así?
El rostro de Lucas se puso blanco como el papel. La voz se le quedó atrapada en la