CAPÍTULO 90
— ¿Te traigo un poco más de agua, mamá? —preguntó Catarina, deteniéndose junto al umbral, intentando mantener la conversación en un terreno neutral y seguro.
Eloísa apagó el televisor con el control remoto y la miró. No era la mirada de una paciente adolorida, sino la de una madre que había estado hilando un discurso durante toda la mañana y finalmente estaba lista para soltarlo.
— No quiero agua, Catarina. Quiero que te sientes. Tenemos que hablar, y quiero hacerlo ahora, antes de