Brittany
Dos meses después
Suspiro mientras seis de mis mesas están llenas de personas, miro el móvil que de repente ha dejado de sonar y me siento más segura ahora. Mi corazón se emociona ante la idea de que ese maldito alfa probablemente ya encontró a alguien más. Me digo que quizás si pueda seguir viviendo aquí hasta que se cumpla el plazo de mi padre.
—Disculpe señorita, me puede poner dos postres de miel para llevar.
Comenta una chica que se acerca al mostrador, mis ojos se mueven hasta la