Capitulo 24.
Si habia algo que los caracterizaba a ambos lobos es que eran insaciables, no habia manera de calmarlos. La idea de ambos por tenerme debajo de ellos completamente sumisa les encantaba, al igual que marcar su territorio, habia perdido la cuenta de cuantas veces me mordieron y de cuentas veces me hicieron repetir que era suya en cuerpo y alma.
Se vieron dentro y fuera de mi impregnando su esencia en todo mi cuerpo demasiadas veces. Podría simplemente decir que era algo asqueroso ya que mi cuerp