Capitulo 23.
Mientras estaba dentro de la bañera mi mirada estaba fija en la pared mientras que mis manos jugaban con la espuma dándole formas para distraerme y dejar de sobre pensar las cosas, en verdad necesitaba un minuto para mi pero eso era prácticamente imposible, no dejaba de pensar en el beso.
Unos minutos después mi cuerpo habia comenzado a reaccionar, mis pezones se sentía realmente sensibles y al tocarlos tuve que morderme el labio para no gemir. Lleve una de mis manos hacia mi vulva y comencé a