Capitulo 25.
Podía ver la burla en la cara de Derek, llevaba un par de minutos presionando su glande en mi entrada sin siquiera moverse, solo presionaba mientras que los dedos de Ale masturbaban mi clítoris con suma lentitud haciendo que llegara al punto de desesperarme y comenzar a suplicarles que me tomaran.
-Promete que nos obedecerás en todo lo que te ordenemos y te daremos lo que quieres- comento el castaño sin quitar la burla de su voz-
-¿Donde estaría la diversión si tuvieran una mujer sumisa y que