Estaba muy nerviosa porque las pequeñas miraban extrañadas a Damon. Él se arrodilló a su altura y las abrazó a ambas. Ally se veía sonriente y Amina extrañada.
La vecina y su hijo simplemente se marcharon, dejando el ambiente tenso y cargado de emociones.
— Hola, mis pequeñas —dijo Damon con una sonrisa temblorosa—. Soy su papá, Damon.
— ¿Papá? —repitió Alisson, con sus ojos brillando—. ¿De verdad eres nuestro papá?
— Yo quiero que papi nos cuente un cuento —dijo Alisson, sus ojos brill