Gemelas.
Estaba muy feliz porque vería a mi bebé en la ecografía. Había decidido no molestar a Jaqueline, así que estaba sola con la doctora. El consultorio estaba en silencio, solo el sonido suave del equipo médico llenaba el aire. Me recosté en la camilla, nerviosa pero emocionada, esperando ver por primera vez a mi pequeño.
La doctora aplicó el gel frío sobre mi abdomen y comenzó a mover el transductor. De repente, fuimos interrumpidas por el sonido de la puerta al abrirse bruscamente. Al voltear,