Damon Chrysler.
Después de dejar a Luzma en su casa, me dirigí a la oficina para hablar con Rodrigo. Sabía que para ella, él era más importante que su propio padre, y deseaba que él la entregara en el altar.
Mientras conducía, mi mente daba vueltas. No sería nada fácil planear una boda en menos de un día, pero no quería esperar más. Luzma ya era mía, llevaba a mis hijas en su vientre, y nada deseaba más que hacerla mi esposa. No sabía si era amor o qué era lo que sentía por Luz Marina Hoffmann