Luz Marina
Al día siguiente me desperté temprano, aún sintiendo el peso de la noche anterior. Me levanté con determinación y me dirigí a la cocina para preparar el desayuno de mis pequeñas. Mientras batía los huevos y ponía el pan en la tostadora, mis pensamientos seguían vagando por lo que había pasado con Maxon. Sabía que tenía que mantenerme fuerte por mis hijas.
Alisson y Amina entraron en la cocina, sus caritas aún adormiladas pero llenas de curiosidad. Les serví sus platos y traté de