Margarita sonreía ante la desopilante situación.
Tal vez era Gabito quien, con mucha inocencia, ponga a los dos a sacar las conclusiones correctas.
Ella no sabía que su sobrina y Viviana ya había llegado a dicha conclusión.
Alejandro estaba anonadado, no pensó que Camilo era el padre de esa criatura, porque estaba seguro de que lo era, pero lo que sintió en ese momento, lo llenó de gozo, alegría y emoción.
Sin pensar en nada, solamente le devolvió a Gabriel el cariño que le estaba demostrando y