-Adelante.
La voz de Germán la sobresaltó, sin saber por qué.
-Estoy más estresada que nunca.
Dijo hablando sola.
-Buenas doctor.
-Buenas tardes ¿Cómo estás?
-Y… estoy acá porque me desperté con un dolor terrible de cabeza.
Germán reparó enseguida de los moretones que tenía a ambos lados de sus mejillas.
- ¿Estresada por algo en particular?
-No… bueno, tengo problemas…
- ¿Alguien te maltrata?
-No…
Dijo ella con vergüenza por el trato que recibía de su marido.
Germán no podía forzar a su pacient