Alejandro no podía seguir, no tenía fuerzas ni para poner en marcha el auto nuevamente, sentía que no podía avanzar.
Era por la chica que tuvo la noche anterior en sus brazos, sí, por supuesto, sentía que era la mujer que necesita en su vida, sentía que la conocía desde siempre, que la necesitaba, sin trampas de por medio, estaba seguro de que estando a su lado, jamás sentiría la necesidad de estar con otra mujer.
Él corrió por la vida como si no tuviera freno, como si pudiera hacer lo que quis