Alejandro se despidió de su amigo, que mucho no le contó de su gran noche.
Entro a su vivienda, ya eran pasadas las 12 del mediodía.
-Hijo, me asusté ¿Dónde te habías metido?
Le preguntó su madre.
-Te dije que festejaba mi despedida de soltero.
- ¿Hasta esta hora?
-Madre… soy un adulto, que está acostumbrado a vivir solo, lo hago desde hace años.
- ¿Por eso te fuiste anoche? ¿Te molestamos?
- ¡No! Fuimos a cenar, a bailar y…
Leonardo lo escuchaba sin ánimo de ayudarlo, aunque entendió perfectam