Fleure
La noticia cae como un hacha, fría y definitiva: Aaron organiza una fiesta. Una fiesta de compromiso. Para anunciarle al mundo entero que le pertenezco, que soy su prometida.
El mensaje llega esa misma mañana, lacónico, helado. No hay lugar para la duda ni la contestación. Lo releo una y otra vez, el corazón apretándose un poco más en cada lectura.
« Estarás a mi lado. »
Estas palabras resuenan en mí como una sentencia. Una cadena invisible que se aprieta. Estoy atrapada en un espectácul