Capítulo 8
Miguel, aunque dejó su trabajo como embalsamador, no quiso integrarse en el Consorcio Pabliano para formarse como heredero. Esto desesperaba a su madre, quien finalmente recurrió a Alicia para que lo convenciera.

Cuando Alicia entró en su habitación, Miguel la miró con recelo, como si se enfrentara a una amenaza.

Qué irónica la forma en la que antes me mirabas.

Alicia se cubrió la nariz, horrorizada al descubrir las dos esculturas de madera que representaban a Luciana y a mí.

—¿Miguel...?

Migu
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