Mundo ficciónIniciar sesiónQuien vestía sus ropas lila pálido visiblemente manchadas con la sangre fresca de la purga nocturna. El joven Henry permanecía de pie a su lado, vistiendo la capa heráldica de la soberanía.
Cada noble se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, temblando ante el magnetismo sobrenatural de la escena; pues ella era, a los ojos de la historia local, la princesa legítima de Luxiner y, al mismo tiempo, la temida Reina Consorte de Inglaterr







