Mundo de ficçãoIniciar sessãoSin premura alguna llegó un par de carruajes que los llevarían a todos a la fiesta que se ofrecía en casa de los Castellano. Uno a uno los invitados de la fiesta conocían a los nuevos allegados de Casandra, el disfraz que llevaban puesto y la forma de actuar que tenían era tan convincente que nadie siquiera hubiese pensado que antes lucían y se comportaban como piratas cualquieras. Los anfitriones de la fiesta se apresuraron en conocerlos tambié







