Egan
Por fin había llegado el día de la boda. Como era algo discreto, los Leal Calderón asistirán; habíamos estado muy atentos a la pequeña Rubí. Después del sepelio fue evidente la tristeza en ella y durante estas dos semanas que han transcurrido, la hemos acompañado en su pérdida.
Hace cuatro días la vi más animada y eso me alegró. Rubí era una de las mejores amigas de mí Rizos y verla bien, hacía feliz a mi mujer, ahora solo deseo verla feliz. Me ha gustado mucho velar por su alegría, ¿quién