Capítulo 52 - Es únicamente mía.
Egan
La erección fue eminente cuando esos preciosos senos con un provocativo pezón café se veían disponibles para mí. Se me hizo agua la boca, no pude evitar pasar la lengua por mis labios. Como si fuera un imán, llegué a su lado. Acaricié su rostro, pasé una mano por su cuello sin apartar la mirada de esos pozos negros hasta tener su seno. La tensión en mi pene fue electrizante.
Su corazón latía muy fuerte, en ese momento comprendí mi sentimiento hacia ella, no era un enamoramiento juvenil. Po