Eugenia María
Llegué de la universidad. Mañana era el último parcial de la segunda carrera de administración en horas de la mañana. Ayer terminé los de ingeniería. Estaba agotada. Pero por fin tendré dos meses de descanso.
—Hola, hija. —Me senté en la cama.
—Hola, mami.
—Mira lo que te compré.
Mamá no cambiaba. La adoraba inmensamente. Me entregó una bolsa, la otra, supongo, era para Mapa. Jamás nos había regalado algo por separado, salvo en nuestros cumpleaños. Sonriente destapé la bolsa; eran