Eugenia María.
Salimos del restaurante. En el cine no comí mucho para poder cenar, no tenía el estómago como el de Mapa, quien podía comer una vaca entera y no engordaba. Su confesión no lo esperaba. Sabía que ellos escondían algo, con lo del boxeo clandestino de mi primo Alexey, ya lo había asumido.
Pero ¿carreras clandestinas y a Egan como el piloto? Además, la ida a Santa Marta era parte de eso. Lo cual fue una gran coincidencia con la penitencia impuesta por David. Al menos fue sincero. Y m