María Paula
—Alejando. —expresamos al tiempo.
—Es un hombre muy cerrado ante ese tema. —Mi bocota salió adelante.
Ante la mirada fija del sacerdote, comencé a cuestionarme. Ese señor tenía la capacidad de no decir nada, pero uno sentía cuando metíamos la pata. Como si hablara en nuestra mente.
—¿Quién le enseñó el sentimiento paternal a Alejandro? —volví a sonrojarme. Ahí tienes, María Paula, deberías de aprender de tu madre—. Cuando le dijeron que serás padre, ¿de quién era?
—Ernesto. —respond