María Paula
En su pregunta se evidenciaba el ser anhelante de un pequeño que decía con firmeza: somos un paquete completo; mi hermana y yo. Miré a la pequeña en mis brazos. Estaba cargando a la hija de una desgraciada escoria. Pero yo no sé quiénes fueron mis padres biológicos… acaricié su mejilla; debe de tener, si acaso, dos años, aunque la veo muy pequeña.
—Tienes muchos tíos y sí, también un papá que los amará.
—Salgamos. —ordenó Julián.
Cuando llegamos a la primera planta, mamá ingresaba a