María Paula
—Le echó escopolamina, sin duda fue eso. Si es cierto, debemos llevarlo al hospital. —Dijo Alexey, luego le dio una patada a la llanta de su auto.
—¿Alexey?
—Estoy bien, amor. —cerró los ojos para controlarse—. ¡Esa mujer se volvió loca!
—Sí. Llevemos a Emmanuel a la clínica.
—Te sigo, conduce con cuidado.
—Sé conducir. —Todos dicen que no lo hacía bien. Pero jamás me había estrellado—. Llama a mis papás. Yo me fui en la camioneta de Alexey y él condujo el carro de Emmanuel.
Llegamo