Narrador Omnisciente:
Sus tacones suenan por toda la estancia, su vestido blanco realza sus curvas, su cabellera cobriza la hace lucir divina. Sube las escaleras y llega al segundo piso, no hay nadie allí, está vacío, una sonrisa cínica se forma en sus labios.
— Justo como lo predije. — dice mientras se ríe, parece una desquiciada, se encuentra sola, se queda unos segundos observando el lugar.
Hace días que él escapó, lo sabe, y eso solo la llena de energía, porque detonó lo que verdaderamente