Narrador Omnisciente:
La mañana del martes era tranquila, sencilla, la brisa en el aire era fresca, otoño en su máximo esplendor. Aunque en el aire había suspenso, incluso con las personas cerca sintiendo la pesadez del momento, el martes parecía ser muy tranquilo.
La camioneta blanca se estaciona frente a la casa, una desolada, tan sola en kilómetros, lo único que podía oírse era el viento corriendo, nada más, la ubicación era perfecta para hacer un asesinato, sin nadie cerca, solo aquella per