Mateo - Cobra:
Personas del todo el mundo comenzaban hacerse presente, desde chinos, hasta latinos, eso me enorgullecía, el negocio de mi padre llegó demasiado lejos… Las personas disfrutaban y bebían plácidamente.
Observo todo desde lo lejos, sentado en mi silla, con un trago en mi mano y sintiendo el poder recorrerme el cuerpo.
Mi momento se vio interrumpido por un par de tres, bastante estúpidos desde mi punto de vista, cada uno de ellos se veía peor que el anterior.
— Jefe. — menciona uno.