—No pasa nada. Estará bien. No está sola, sus amigas la acompañan —respondió Gabriel con un tono calmado.
Aún sostenía su celular cuando un mensaje apareció en la pantalla. Era de Sofie.
“Siento molestarlo durante el horario laboral, señor, pero pensé que debía saber dónde estamos. La amiga de Isla acaba de llegar de Teriporto; se llama Betsy. Estamos en un club. Parece que su hermano es el dueño del lugar. Ella todavía no se siente muy bien por ahora. Lo mantendré informado”.
Gabriel terminó de