Apenas Aurelian y Mercy entraron al gran salón, el ambiente cambió de forma imposible de ignorar.
Aurelian se dedicó a presentar a su esposa por todo el salón. Aquello no solo llamó la atención, sino que la acaparó.
Los murmullos no tardaron en empezar.
—Ese es el Azur Soberano...
—Así que se lo dio...
—Pensé que esa pieza estaba reservada...
Los susurros recorrían el salón de un grupo a otro. Quienes entendían su significado no pudieron ocultar la sorpresa. Era una declaración que Aurelian habí