Jasmine estaba de pie en medio de su oficina, inmóvil. El televisor montado en la pared repetía el mismo video una y otra vez. Aurelian Wyndham con un traje negro a la medida.
Una mujer de blanco a su lado. Un beso. El titular se deslizaba debajo:
“NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA: AURELIAN WYNDHAM SE CASA EN SECRETO”.
Jasmine no parpadeó.
Los dedos se le aflojaron poco a poco sobre la copa de champaña que sostenía. Se le resbaló de la mano y se hizo añicos contra el piso, pero ella no reaccionó.
La voz