El grupo avanzaba con cautela por el santuario. Tara, aún aprendiendo a canalizar su poder, estaba inquieta. La conexión con la magia del lugar la fortalecía, pero también sentía una presencia oscura que la perturbaba. Sabía que no estaban a salvo.
.......
En otro lugar, no muy lejos del santuario, Lilith y Azareth se encontraban frente a un círculo de Tejedores. Las criaturas, deformes y envueltas en sombras, hablaban con un lenguaje gutural que hacía eco en la vasta sala.
—La chispa está crec